
Babalú Ayé es el Orisha de las enfermedades, especialmente las infecciosas, y de la sanación. Patrón de los enfermos, los leprosos y los desvalidos. Es el médico divino que puede causar y curar enfermedades.
Babalú Ayé es un Orisha muy venerado y temido. Llegó a tierra Yoruba como un extranjero enfermo de lepra. La gente huía de él por su aspecto terrible y sus llagas. Solo los perros se le acercaban y lamían sus heridas. Caminaba apoyado en muletas, cubierto con un saco de yute para ocultar su cuerpo enfermo. A pesar de su sufrimiento, curaba a otros enfermos. Con el tiempo, Olofi reconoció su bondad y poder, y lo hizo Orisha de las enfermedades. Desde entonces, Babalú Ayé puede causar epidemias cuando se le ofende, pero también curar milagrosamente a los enfermos cuando se le ruega con fe. Es el patrón de los hospitales, los médicos y todos los que sufren enfermedades de la piel. Se le considera muy milagroso pero también muy estricto. No tolera la falta de respeto ni las promesas incumplidas.
• Muletas (ja)
• Escoba de palma
• Saco de yute
• Perros de cerámica
• Cencerro
• Campana
• Palomitas de maíz (totí)
• Coco
• Pan
• Vino tinto seco
• Aceite de palma
• Maíz
• Pescado ahumado
• Jutía ahumada
“Ajuberú Babalú Ayé, protégeme de las enfermedades”
“Padre San Lázaro, cura mis dolencias”
“Babalú Ayé, tú que conoces el sufrimiento, alivia mi dolor”
“Jekuá Babalú, barre con tu escoba las enfermedades de mi casa”
Ayanu (el enfermo)
Agroniga (el temido)
Afimaye (el que da aire fresco)
Chakpata (el de la viruela)
Tanu (el que vino de Dahomey)
Muletas (ja)
Saco de yute
Perros
Escoba de palma
Cencerro
Los hijos de Babalú Ayé son compasivos y sensibles al sufrimiento ajeno. Muchos se dedican a la medicina o al cuidado de enfermos. Son humildes y no les gusta presumir. Pueden tener tendencia a enfermedades de la piel. Son muy agradecidos y fieles. No toleran la crueldad ni la vanidad. Son buenos amigos de los marginados. Tienen una conexión especial con los animales, especialmente los perros. Pueden ser melancólicos o depresivos. Son muy estrictos con las promesas y juramentos. Tienen gran fortaleza interior por haber superado dificultades.
Cuentas blancas con rayas azules, moradas y amarillas