
Elegguá es el Orisha mensajero, dueño de los caminos y las encrucijadas. Es el primero que se recibe y el primero que se saluda en toda ceremonia.
Elegguá es el Orisha más travieso y juguetón, pero también uno de los más poderosos. Es el mensajero entre los humanos y los Orishas, el que abre y cierra los caminos. Nadie puede hacer nada sin su permiso. Hijo de Obbatalá y Yemú, es el guardián de las puertas y las encrucijadas. Se dice que Olofi le dio las llaves del destino y por eso controla todo lo que sucede en la vida de los seres humanos. Es el primero en ser atendido en cualquier ceremonia, el primero en comer, el primero en ser saludado. Sin Elegguá, nada se mueve, nada progresa. Vive detrás de las puertas y en las esquinas. Es niño y viejo a la vez, inocente y sabio.
• Garabato o bastón
• Piedras (otá)
• Caracoles de cowrie
• Llaves
• Silbato
• Juguetes infantiles
• Monedas
• Sombrero de guano
• Dulces y caramelos
• Chivos y gallos
• Maíz tostado
• Pescado ahumado (jutía)
• Coco
• Aguardiente
• Tabaco
• Miel de abejas
• Manteca de corojo
“Elegguá Ago, abre mis caminos”
“Eshu Laroye, quita los obstáculos de mi vida”
“Elegguá Baralayikí, guía mis pasos”
“Pequeño Elegguá, protege mi casa y mi puerta”
Elegguá Eshu (el más travieso)
Elegguá Alakentu (el que trae felicidad)
Elegguá Laroye (el parlanchín)
Elegguá Okónkolo (el guerrero)
Elegguá Baralayikí (el de las encrucijadas)
Encrucijada
Llaves
Garabato
Camino
Puerta
Los hijos de Elegguá son traviesos, simpáticos, juguetones e inquietos. Son muy inteligentes y astutos. Les gusta hacer bromas y divertirse. Son buenos para los negocios y tienen facilidad para abrir caminos. Pueden ser vengativos si los ofenden. Son impredecibles, cambian de humor rápidamente. Son curiosos, preguntones y siempre están en movimiento. No les gusta que los ignoren o los olviden.
Cuentas rojas y negras alternadas (3 rojas, 3 negras)