
Oke es el Orisha de las montañas, las elevaciones y las alturas. Representa la firmeza, la estabilidad y la grandeza de las montañas. Es el guardián de las cimas.
Oke es uno de los Orishas menos conocidos pero muy poderoso. Es la personificación de las montañas y todo lo que crece en las alturas. Representa la estabilidad absoluta, lo inamovible, lo eterno. Vive en las cimas más altas, donde el aire es puro y la vista alcanza el horizonte completo. Es hermano de Aggayú pero mientras Aggayú es el volcán activo y el calor, Oke es la montaña fría y serena. Es aliado de Obbatalá, compartiendo su paz y altura. Oke es testigo silencioso de todo lo que ocurre en la tierra desde su posición elevada. Es el refugio de los que buscan aislamiento espiritual. Los sabios suben a la montaña para meditar y conectarse con Oke. Es extremadamente paciente y contemplativo. No se involucra en los conflictos de los otros Orishas a menos que sea absolutamente necesario. Su poder radica en su inmutabilidad. Mientras todo cambia, las montañas permanecen. Es protector de los alpinistas, escaladores y todos los que buscan las alturas.
• Piedras de montaña
• Bastón de madera de altura
• Rocas volcánicas
• Cristales de cuarzo
• Tierra de cumbre
• Carne seca
• Frutas de montaña
• Ñame
• Maíz tostado
• Agua pura de manantial
• Miel silvestre
• Pan duro
• Nueces
“Oke, dame tu firmeza ante las tormentas de la vida”
“Montaña sagrada, sé mi refugio y mi fortaleza”
“Oke Baba, enséñame la paciencia de las alturas”
“Guardián de las cimas, dame perspectiva desde tu altura”
Oke Baba (padre montaña)
Oke Orí (cumbre más alta)
Oke Funfun (montaña blanca)
Oke Gbogbo (todas las montañas)
Montaña
Cumbre nevada
Rocas grandes
Cuevas de altura
Águila (vuela cerca de él)
Los hijos de Oke son personas estables, confiables y firmes. Son pacientes y contemplativos. No se dejan llevar por emociones pasajeras. Son buenos consejeros porque ven las cosas desde perspectiva elevada. Prefieren las alturas y lugares tranquilos. Son solitarios pero no antisociales. Tienen gran resistencia física y mental. Son lentos para enojarse pero implacables cuando se los provoca demasiado. Son confiables como la montaña misma. Prefieren la calidad a la cantidad. Son introvertidos y reflexivos. Tienen conexión especial con montañas y lugares elevados.
Cuentas blancas y grises alternadas con marrón