
Orula u Orunmila es el Orisha de la sabiduría, la adivinación y el destino. Dueño del oráculo de Ifá. Es el testigo del destino de la humanidad.
Orula es el gran benefactor de la humanidad y su principal consejero. Es el único Orisha que estuvo presente cuando Olodumare creó el universo y conoce el destino de todos los seres. Es el dueño del sistema de adivinación de Ifá, el más preciso y respetado método de consulta. Orula conoce todos los secretos del nacimiento, la vida y la muerte. Fue el único que pudo descifrar las leyes de Olofi. Es el médico de los Orishas y amigo íntimo de Elegguá. Cuando vino a la Tierra, enseñó a los humanos el arte de la adivinación. Es extremadamente sabio, paciente y mesurado. Nunca se apresura, todo lo piensa bien. Salvó a la humanidad de la muerte en varias ocasiones. Es el padrino de todos los babalawos (sacerdotes de Ifá). No se asienta en la cabeza como los demás Orishas, sino que se recibe en una ceremonia especial. Es hermano de Shangó pero completamente opuesto en carácter: mientras Shangó es impulsivo y violento, Orula es calmado y reflexivo.
• Tablero de Ifá (Opon Ifá)
• Ikin (semillas sagradas de palma)
• Ekuele o cadena de adivinación
• Iruke blanco
• Irofá (cuerno de elefante)
• Tabletas sagradas
• Ñame blanco
• Chivo
• Gallina
• Jutía
• Pescado
• Ekó (masa de maíz)
• Manteca de corojo
• Vino de palma
“Orunmila Iboru, Iboya, Ibosheshe”
“Padre de la sabiduría, ilumina mi camino”
“Orula, dueño del destino, guíame con tu conocimiento”
“Eleri Ipin, testigo de mi destino, ayúdame a cumplir mi misión”
Orunmila (el testigo del destino)
Eleri Ipin (testigo de la creación)
Ibikeji Olodumare (segundo de Dios)
Opitan Ifa (historiador de Ifá)
Oluwo (el gran sabio)
Tablero de Ifá
Ikin (semillas de palma)
Ekuele
Libro
Búho
Los hijos de Orula son inteligentes, estudiosos y reflexivos. Son pacientes y no se apresuran en sus decisiones. Les gusta investigar y aprender. Son buenos consejeros y mediadores. Pueden ser muy serios y poco expresivos emocionalmente. Son honestos y discretos, guardan bien los secretos. No son violentos, prefieren resolver los conflictos con la palabra. Son metódicos y organizados. Pueden ser tercos en sus convicciones. Son longevos. Tienen facilidad para la adivinación y el conocimiento esotérico.
Cuentas verdes y amarillas alternadas (cuenta verde, cuenta amarilla)